Los 10 Mandamientos para Ahorrar Gasolina (y Diésel)

Tener coche implica tener muchos gastos, eso lo sabe cualquiera que tenga uno, y sin duda, uno de los más importantes es el gasto que implica el combustible (gasolina o diésel) que necesita tu coche para moverse.

Por ello, hoy te traeré 10 consejos que te ayudarán a reducir el consumo de combustible de tu coche. Cada uno de ellos supone una mejora notoria, pero la clave ya te adelanto que es cumplir con todos ellos ya que ahí es cuando de verdad lo notarás en el bolsillo.

Además, también te explicaré toda la lógica que hay detrás de cada uno de estos consejos para que luego sepas aplicarlo a casos más específicos. Vamos, que no solo te daré peces, también te enseñaré a pescar.

1. Conduce con Anticipación y Suavidad

Es lo más evidente, pero también lo más importante. Conducir pisando a fondo y dando bruscas frenadas, por supuesto que no es la mejor de las ideas si lo que quieres es ahorrar combustible.

La parte de pisar a fondo se explica fácilmente, le estás exigiendo mucho al motor y por ende este consume más combustible, ya sea gasolina o diésel.

Lo de «no hacer frenadas bruscas» puede sonar más extraño, pero piénsalo: frenar es perder energía y si luego quieres acelerar, tendrás que usar más energía para recuperar la perdida y eso equivale a gastar más combustible.

Algunos ejemplos para que entiendas mejor el punto:

Acelerón al salir de poblado

Acelera moderadamente. No hay necesidad de pisar a fondo, no estás en un carril de aceleración o en una carrera. Tampoco hay necesidad de acelerar como una tortuga para desquiciar al pobre que esté detrás de ti, como todo en la vida, la clave está en encontrar un término medio.

Frenada al entrar a poblado

Mismo caso pero a la inversa. Reduce la velocidad poco a poco y aprovecha la inercia de tu coche, el freno de motor irá bajando poco a poco la velocidad.

¿Y por qué esto supone un ahorro? Te explico: Si unos metros antes de llegar al poblado en cuestión sueltas el acelerador y dejas que el coche frene poco a poco por freno de motor… consumirás menos combustible que haber seguido pisando el acelerador más tiempo para luego hacer una frenada más brusca.

Semáforo en Rojo

Nuestro día a día, los semáforos en rojo y aquí viene uno de los ejemplos clave. Ya sabes que frenar es contraproducente por toda la energía que pierde nuestro coche y por ello, uno de tus objetivos tiene que ser: Solo parar si es totalmente necesario.

Por ello, cuando veas el típico semáforo rojo a lo lejos, lo peor que puedes hacer el seguir al mismo ritmo y luego parar tu coche al completo frente al semáforo. Lo que más consume es precisamente mover un coche que está parado y eso tiene mucho sentido porque es mucho más difícil mover algo que está parado que algo que ya tiene inercia.

La estrategia que debes seguir es la de dejar de acelerar y usar el freno de motor para ir reduciendo la velocidad (bajar de marcha también es una buena idea). El objetivo es mantener el coche desplazándose a ralentí lentamente precisamente para evitar tener que pararlo del todo.

El éxito o no de esta estrategia depende de muchos factores como qué tanto tiempo esté ese semáforo en rojo, pero cuando la pongas en práctica verás que lograrás no tener que parar al completo en muchas ocasiones, con el ahorro que ello implica.

Esto por supuesto se puede extrapolar a otras cosas como anticipar peatones que pasarán por un paso de peatones, la clave es esa, montártelo de modo que no sea necesario parar completamente el coche.

2. Cambia de Marcha en el Momento Óptimo

Otro de los aspectos más clave si te interesa el ahorro de gasolina o de diésel, el cambio de marchas es sin duda uno de tus mejores aliados ya que precisamente su función es la de regular las revoluciones de tu coche para que no se excedan o se queden cortas.

  • Revoluciones muy Altas: Mayor consumo.
  • Revoluciones muy Bajas: Mayor consumo.

No es un error, así es. Te explico.

Revoluciones muy Altas

Fácil de entender porque a más altas son las revoluciones, más combustible gastas.

Revoluciones muy Bajas

Si a revoluciones muy altas gasto más, a revoluciones muy bajas, gasto menos… ¡incorrecto! De forma general, sí que podemos decir que a menos revoluciones, menos consumo.

Sin embargo, si las revoluciones bajan demasiado, el coche se ahoga y tiene que hacer un sobreesfuerzo para mantenerse rodando y dicho sobreesfuerzo como ya te imaginas… consume más.

¿Conoces esa sensación de estar conduciendo bajo de revoluciones en las que tu coche tiembla un poco? Pues eso es justo lo que debes evitar.

La Clave: Ni Tanto ni Tan Poco

Como todo en la vida, la clave está en el equilibrio. Podríamos decir que todo coche tiene un punto en el que se siente más cómodo (hablando de revoluciones) y tu objetivo es tratar de mantenerlo lo más cercano a dicho punto.

Esto cambia según el coche y es algo que acabarás notando por ti mismo porque al final tu coche te lo dice: Si vas muy revolucionado el sonido del motor se vuelve más… «agobiante» y si vas demasiado poco revolucionado sentirás ese temblor y luego al acelerar notarás que al pobre le cuesta un poco.

Como este tema tiene mucha chicha (muchísimas variables), más adelante haré un post centrado en él.

3. Mantén la Presión Correcta de los Neumáticos

Muchos no tienen este punto en cuenta hasta que comienzan los problemas o hasta que su mecánico les alerta sobre ello. Te diré algo y quédate muy bien con ello: el que no lo hace es porque no es consciente de todos los problemas que se evitaría si lo hiciera.

Tener los neumáticos de tu coche en su presión de aire correcta es algo fundamental para nuestra seguridad y dado que estos son los que están en contacto directo con el suelo y los que hacen «el trabajo más duro», no querrás escatimar en su buen estado.

Sin embargo, este post trata sobre ahorro de gasolina/diésel, así que ya te imaginas lo que ahora te diré: Sí, una correcta presión en los neumáticos te hace ahorrar combustible (y también algunos disgustos). ¿Cuál es la presión correcta? La que diga el fabricante de tus neumáticos, por supuesto, ellos ya han hecho el trabajo de describirla, tú solo tienes que saber cuál es.

Presión más Baja

Presión más baja -> mayor contacto del neumático con el suelo -> mayor fricción con el suelo -> mayor pérdida cinética -> mayor consumo de combustible.

Presión más Alta

Por esa misma lógica… ¿una presión más alta entonces debería implicar un ahorro de combustible? Pues sí, pero también implica una pérdida de tracción, lo cuál podría provocarte un susto. El ahorro nunca va por delante de la seguridad, NUNCA.

4. Olvida el Punto Muerto en Bajadas

Uno de los grandes mitos falsos en la conducción, el mítico: «Pon Punto Muerto en las Bajadas para gastar 0 y que el coche tire solo».

¿Por qué se dice esto si no es cierto? Porque lo era hace años y si tienes un coche «relativamente nuevo» (del 2000 en adelante aproximadamente) pasa totalmente lo contrario.

No quiero irme por las ramas, pero los coches de hoy en día (y no tanto, ha llovido bastante desde el 2000) ya tienen sistemas para que tu coche no consuma nada cuando la propia inercia del coche ya es suficiente.

Aquí viene la clave: en un coche «moderno», cuando bajas con una marcha puesta y sin pisar el acelerador, el motor corta el combustible por completo; el consumo es literalmente 0. En punto muerto, el motor sigue al ralentí… ¡y el ralentí gasta! Así que no solo no ahorras, sino que gastas más.

Esto aplica a los coches de gasolina, en los diésel sí que gastan un poco porque estos siempre inyectan un poquito de diésel para mantener el motor lubricado.

Además, punto muerto en una bajada puede ser peligroso ya que pierdes el freno de motor, cosa que especialmente en una bajada (el coche se envala mucho), no interesa en absoluto. No deja de ser una forma de que el coche controle un poco el hecho de que este no se embale demasiado.

Imagina si te quedarás dormido o algo por el estilo en una bajada y estás en punto muerto, creo que sobran las palabras.

5. Reduce la Velocidad en Carretera

La mayoría de gente que conduce en carretera, suele ir a la velocidad máxima de la vía. Esto es algo que está bien si lo que quieres optimizar es tu tiempo, cosa que es comprensible.

Sin embargo, si lo que quieres optimizar es el consumo de combustible, deberías cambiar de estrategia. Pensarás: Bueno, estoy usando marchas largas y estas consumen menos y eso es bastante cierto (no 100% cierto porque hay muchas variables de por medio), pero… déjame que te presente al mayor enemigo que tienes en esta batalla contra el alto consumo de gasolina o diésel.

La Resistencia del Aire

¿Ya estabas pensando en cómo lidiar con ese enemigo? Pues ya ves que lamentablemente, poco podemos hacer contra él más allá de la aerodinámica.

La lógica es simple: A más rápido va el coche, mayor es la resistencia que ofrece el aire y por lo tanto, más tiene que trabajar el coche para mantener o aumentar su velocidad. Es una especie de limitante natural que tenemos, una especie de «pedal de freno natural» que se pisa cada vez más fuerte a más rápido va el coche en cuestión.

No puedes luchar contra él, lo único que podrías hacer es comprarte un coche más aerodinámico (por algo los F1 tienen esa forma tan peculiar), lo cuál sería bastante irónico por tu parte dado que estás en un post cuyo principal objetivo es ahorrar dinero.

¿De verdad no puedo hacer nada al respecto? ¡Claro! Si a más rápido vas, mayor resistencia del aire… entonces… a más lento vas, menor resistencia del aire. Piensa que este tema de la resistencia del aire, además, es exponencial. Eso, a grandes rasgos, significa que reducir un poco la velocidad puede tener un impacto bastante alto.

Por darte un ejemplo más o menos realista (cada coche, situación, escenario es un mundo) y algo generalista: Conducir a 110 en lugar de a 120, puede suponer un hasta un 12% de ahorro de combustible. Por lo que, si no tienes prisa, ve un poquito más lento, ese poquito se notará mucho.

Eso sí, si vas a ir más lento, recuerda circular en el carril más a la derecha que sea posible. No seas el típico que va por autopista a 100km/h en el carril de la izquierda obstaculizando la circulación.

6. Apaga el Motor en Paradas Largas

Planteemos una situación: Dejas a tu suegro delante de su casa porque tiene que recoger lo que sea y paras el coche lo que debería ser unos pocos minutos. Conoces a tu suegro y no destaca por ser veloz, por lo que probablemente termines con el coche en el ralentí más tiempo de la cuenta y perdiendo combustible de forma totalmente innecesaria.

Evita esas situaciones, es preferible apagar el coche y listo. Déjalo encendido solo cuando sepas 100% que será una parada muy muy breve. Como recomendación general:

Más de 2 minutos paradoApagas
Menos de 2 minutos paradoNo apagas

Eso sí, cuidado con este tema porque la batería también tiene un factor muy determinante. La típica situación de «cojo el coche, paro aquí unos minutos, voy a otro lado, vuelvo a parar unos minutos…» es un aniquilador de la carga de la batería y en ese caso (también depende de qué tan cargada esté), pues casi que mejor no estar apagando y arrancando tantas veces.

Te dejo por aquí un post donde entenderás muy bien este tema de la carga de la batería:

¿Cuánto Tiempo Mover el Coche Para Cargar la Batería?

Creo que todo el mundo que comienza en el mundo de la conducción ha vivido la típica escena en la que te dispones a arrancar el coche y te das cuenta de que este se ha quedado sin batería. Tras...

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7. Aligera la Carga y Mejora la Aerodinámica

Comencemos hablando sobre la carga (el peso con el que carga el coche). A más peso lleve el coche, más vas a consumir porque mayor es el esfuerzo que este tiene que hacer.

Esto es algo que seguro que habrás notado el típico día que llevas a 4 viajantes contigo y además tienes el maletero lleno (día de compras con amigos/familia); se nota mucho que al coche le cuesta más tirar.

Esa situación es algo normal y no vamos a limitarnos, pero lo que sí puedes hacer es no convertir tu coche en un almacén. Todo lo que tengas en tu maletero o en el habitáculo que no sea realmente necesario… es mejor que simplemente lo quites de allí. Cada peso adicional es una especie de aumentador de consumo de gasolina pasivo que tiene tu coche.

Por supuesto, a más pese dichos objetos, peor. Tampoco seas exagerado, deja esos 3 trapos que tienes en tu coche por si acaso; no pesan nada y algún día agradecerás tenerlos ahí. Lo que no debes dejar es, no sé, el patinete de tu hijo.

Respecto a la aerodinámica y volviendo a ella pero en un sentido distinto, ten mucho cuidado con aquellos elementos adicionales que empeoren la aerodinámica de tu coche (ya sabes el motivo).

Me refiero a cosas como la baca o el portabicis, sé que es una pereza irlos poniendo y quitando, pero si hablamos de ahorro de combustible, desde luego que deberías llevarlos solo cuando vayas a utilizarlos.

8. El Aire Acondicionado y las Ventanas

Seguramente esto sea una sorpresa para algunos, el aire acondicionado no es mágico, gasta combustible. En base a eso, podemos afirmar lo siguiente: Saber utilizar de forma óptima el aire, implica un ahorro de combustible.

Todavía más, ya que también hablaremos sobre las ventanas bajadas/subidas y demás, saber aclimatar de la forma correcta tu coche, te permitirá ahorrar combustible.

La clave está en aclimatar el coche de la forma más eficiente, pero la estrategia cambia según si queremos calentar o enfriar.

Calentar el Coche

Ventanillas cerradas, primeros 3-5 minutos de conducción en modo recirculación de aire y luego en modo normal. Calentarlo tiene poco misterio, pero mucho cuidado porque al abrir las puertas/ventanillas el calor se escapa a velocidad vertiginosa.

Enfriar el Coche

Enfriar un coche cuando hace mucho calor y parece más un horno que un coche, no es nada sencillo, especialmente si no usas esta estrategia:

  1. Lo primero, abre las ventanillas: Antes que cualquier otra cosa, así se irá escapando ese calor concentrado que hay en el coche.
  2. Conduce uno o dos minutos con las ventanillas bajadas: Así entrará aire más fresco al coche y este se ventilará un poco. El objetivo es que ese aire tremendamente caliente salga del coche. Dado que el aire más caliente tiende a ir hacia arriba y las ventanillas están en la parte superior del coche, esto será bastante rápido.
  3. Baja ventanillas y conduce unos minutos en aire en recirculación: Este modo ayudará a que el coche se enfríe antes ya que usará principalmente el aire que ya debería estar más fresco en este momento que el de el exterior. Unos 5 minutos.
  4. Quita el modo recirculación: Ahora será mucho más sencillo para el coche mantener la temperatura que le pidas con el aire acondicionado y como ya te expliqué en este post, no es bueno dejar el aire en modo recirculación mucho tiempo.

Siguiendo este método conseguirás enfriar el coche antes y además, el aire acondicionado tendrá que trabajar mucho menos para ello, lo cual se traduce en un ahorro significativo de gasolina o de diésel, según sea tu caso.

Aire Acondicionado VS Ventanillas Abiertas

Para terminar, tenemos que despejar la gran duda. Desde el punto de vista del ahorro de combustible… ¿cuándo es mejor bajar las ventanillas y cuando es mejor tirar del aire acondicionado?

Pues verás, la clave del asunto está de nuevo en la resistencia del aire. Abrir las ventanillas, aunque sea solo un poco, aumenta mucho la resistencia del aire y eso ya sabes qué implica. Pero como ya sabes, la resistencia del aire es algo que se nota de verdad cuando vas rápido.

¿Cuál es el punto de inflexión? De nuevo, realmente hay infinitas variables. Pero siendo generalistas, yo te recomendaría ventanillas en poblado y aire acondicionado en carretera.

Eso desde el punto de vista del ahorro, por supuesto, tener las ventanillas bajadas tiene también un factor de protección que hace que yo personalmente decida tenerlas siempre bajadas salvo esos 2 minutos cuando hace calor, que esos 2 minutos valen oro.

9. Planifica tu Ruta y Evita Horas Punta

¿Planificar tu ruta con antelación y evitar horas puntas supone un ahorro de combustible? ¡Absolutamente!

Perderte y acabar dando más vueltas de la cuenta, obviamente supone un consumo mayor y bastante notable. Así que ya sabes, antes de salir, primero hay que hacer los deberes.

Y no todo es la ruta en sí, calcula bien dónde harás paradas, investiga donde puedes estacionar… ese tipo de cosas suponen un gran ahorro.

Respecto a las horas punta, con todo lo que ya sabes sobre el ahorro de combustible, ya sabes de sobra qué tan terrible puede ser un atasco o una retención. Marchas cortas, mucho freno, detener el coche constantemente… es el caldo de cultivo perfecto para tener un «consumo de combustible / distancia recorrida» básicamente por los suelos. Si encima hace mucho calor y tienes el aire puesto, ni te cuento.

Muchos ahora pensaréis, tengo que ir a mi trabajo a la hora que me toca y no puedo hacer nada en ese sentido. Cosa parcialmente cierta, quiero decir, sí que puedes buscar rutas alternativas que sepas que están menos saturadas.

Si hay una ruta un poco más larga (10km más por decir algo) pero que no suele tener atascos, te puede acabar rentando mucho más. Si por ir por allí te evitas un atasco, desde luego que te cundirá en un sentido de ahorro de combustible, ¡incluso puede que llegues antes!

Un Parking Privado Puede Ser un Ahorro

Volviendo al tema del aparcamiento, si por ejemplo para ir al trabajo, te pasas días y días dando vueltas buscando aparcamiento gratuito, que sepas que en muchas ocasiones contar con un parking de pago cercano puede suponer incluso un ahorro siempre y cuando este tenga un precio asequible.

Esto, por supuesto, solo rentará en un escenario en el que realmente te cueste una barbaridad aparcar y estés mucho tiempo dando vueltas. Personalmente decirte que me pasó esto en mi caso, hice cuentas y más o  menos me costaba lo mismo el parking (encontré uno muy económico) que las vueltas que daba.

Eso sí, con la diferencia de tener una plaza garantizada cerca de la empresa en la que trabajaba y poder ir bastante más tranquilo a mi trabajo ya que en fin, hay pocas situaciones más agobiantes que no encontrar aparcamiento y que los minutos vayan pasando y pasando mientras te agobias por el hecho de si llegarás tarde o no.

10. Haz un Mantenimiento Básico Impecable

Todos estos consejos que te he dado vienen muy bien, pero si tu coche está en mal estado… seguramente no servirán de nada. Básicamente, no le puedes pedir a una cantimplora con agujeros, que no pierda agua.

Recuerda que lo ideal es llevar a tu coche al menos una vez al año a un taller para que le hagan una revisión para comprobar que todo está en orden.

Tienes que ver esto como una inversión más que como un gasto. Esos «pocos euros» que cuesta dicha revisión no solo te va a ayudar a ahorrar combustible (al prevenir problemas que afecten a su consumo), también va a permitir detectar problemas pequeños antes de que se vuelvan grandes problemas.

No es lo mismo detectar pronto un problema en el embrague y arreglarlo que no descubrirlo y luego tener que comprar uno nuevo (que ya te digo yo por experiencia que no es barato).

Y no nos olvidemos de otras cosas típicas de mantenimiento:

  • Aceite del Motor: Usar un aceite que no sea adecuado, que sea demasiado viejo o escaso (que no esté en el nivel correcto), también aumentará el consumo.
  • El Filtro de Aire: Un filtro sucio impedirá la correcta respiración del coche y basta decir lo importante que es el aire (oxígeno) en las reacciones de combustión, por lo que sí, también repercute esto.
  • La Alineación de las Ruedas: Si las ruedas no van rectas, el motor tiene que esforzarse más para empujar el coche hacia adelante. Una clara señal de esto es si el volante vibra o si tu coche tiende a girar hacia algún lado.

¿Quieres ahorrar combustible? Asegúrate entonces de que tu coche está sano.

¿Qué te han parecido estos consejos? ¿has probado alguno de ellos y te ha venido bien? ¿Quieres añadir más consejos? ¡Deja tu comentario!

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